¿Qué tanto debes elogiarlo?

Tu pequeño ya está en los dos años, casi tres. Todavía hay algunas actividades en las que te necesita, otras ya las hace solo a la perfección, por lo tanto necesita que lo elogies cuando logra su objetivo para ayudar a su autoestima.

El control que el pequeño tiene de su cuerpo y movimientos se va haciendo más eficaz; bajan y suben escaleras a toda velocidad, corren por el parque persiguiendo una pelota para darle una patada, te hacen toda clase de preguntas y están maravillados con las pequeñas cosas a su alrededor.

¿Has notado que a tu pequeño le encanta hacerse el gracioso? Una vez que hagan algo que te cause mucha risa, ellos sabrán que eso está bien y lo volverán a hacer. Inventará hazañas e historias para que sepas que es muy valiente.

Está asentando las bases de su idea sobre él mismo y de su autovaloración, autoestima. Ya se atribuye los resultados de sus intentos, su motivación es investigar todo lo que le rodea en cualquier situación en la que esté y necesita saber que está bien lo que hace para continuar motivado.

No te burles de lo que tu pequeño hace, de lo contrario pensará que está mal y no volverá a hacerlo. Aunque no lograr su objetivo, tu tarea es alentarlo y apoyarlo para que siga intentando hasta que lo consiga.

No es bueno que hagas que tu pequeño viva en una fantasía, mentirle o elogiarlo por una tarea que no haya completado, pues puede crear una personalidad arrogante o dejar de esforzarse lo suficiente. Solo es cuestión de apoyarlo un poco de vez en cuando en alguna de sus locuras y premiarlo con un beso, sonrisa y abrazo.

¡Es tu pequeño, ámalo!