Enséñale a usar sus palabras.

Uno de los momentos más felices en la vida de una mamá después de cargar por primera vez al bebé es cuando dice “mamá”. Ése podría ser uno de los momentos top de nuestra vida.

El lenguaje permite al pequeño que se vaya involucrando en la realidad social y cultural en la que viven, es muy importante la interacción del bebé con el medio ambiente y con las personas que lo rodean. Al principio todo son ruidos o gritos y es así como los vamos entendiendo.

Algunos niños a sus dos años de edad hablan perfectamente, en cambio, otros dicen a penas algunas palabras entendibles. Todo eso depende del tiempo y de las veces en que le repitas al niño como dice “biberón” o “juguete”.

Prohibido decirle a tu bebé “guau guau” cuando te refieres al perro, ésto lo va a hacer más flojo y cada que vea a un perro le dirá de la misma manera, así lo identificará. Es mejor que le digas que es un “perro” que hace “guau guau”.

Es un niño y no tiene el mismo vocabulario que un niño de más años, por lo mismo, debe comenzar a familiarizarse con la mayor cantidad de palabras posible. La repetición es por intuición de los bebés, al verte y escucharte hablar con otras personas, se interesarán por hacerlo e intentarán lograrlo desde muy pequeños.

Esto ayudará también a que se desenvuelva mejor socialmente cuando quieras llevarlo a reuniones con otros bebés, en la guardería y en reuniones tuyas, pues se acostumbrará a las conversaciones sin cansarse.
 
¡Enséñale a tu bebé qué es cada cosa y como se llama!
 


Fuentes: American Academy of Pediatrics, KidsHealth