¿Tu hijo ya no quiere dormir su siesta?

Es muy común que algunos pequeños se salten las horas de siesta, no importa qué tan cansados estén y qué tan seguido bostecen, se rehúsan a dormir un rato por la tarde. Ellos manifiestan su independencia de esta manera, están interesados en sus actividades y no quieren perder el tiempo durmiendo.
 
Notarás que tu pequeño va a dejar de dormir por las mañanas, no importa que tan temprano se despierte. Un punto a tu favor, por la tarde estará rendido así que es oportunidad para que duerma, inténtalo después del almuerzo.
 
Pase lo que pase mantén el mismo horario de siestas todos los días, la rutina lo hará sentir seguro y le costará cada vez menos trabajo acatar las órdenes de mamá para ir a la cama, ya sea por la siesta o para dormir por la noche. Si ésta acostumbrado a que le leas un cuento, sigue haciéndolo hasta que duerma.
 
Procura que solo concilie el sueño sin que tengas que intervenir, es decir cargarlo para mecerlo o cantándole, de lo contrario siempre querrá que mamá esté ahí para apapacharlo y que se pueda dormir. No siempre se puede estar a su lado especialmente cuando van a la escuela.
 
Tu momento es aprovechar cuando lo veas súper cansado, lo único que debes hacer es llevarlo a su habitación, taparlo y mantener todo en calma para concilie el sueño. En caso de que comience a llorar, entra y tranquilízalo, pero jamás te cuestes con él porque se va a acostumbrar a que mamá esté a su lado en la cama cuando duerme.
 
Cuando de plano no puedas hacer que duerma, déjalo en su recámara con algunos juguetes para que permanezca tranquilo, eso le ayudará a recuperar energía aunque no duerma.
 
¿Cómo es la tarea con tu pequeño a la hora de la siesta?

Fuente: Ser Padres