Evita el estreñimiento en tu hijo.

Cuando se habla de las veces y horarios en que un niño tiene que evacuar no hay un dato que se considere “normal”. Cada pequeño es diferente, unos van después de cada comida y algunos más, dejan pasar una hora, dos y hasta más de un día.

 

El patrón se ve influenciado por los alimentos que come o bebe, lo activo que sea, lo rápido que digiere el alimento y se deshaga de las heces. Un niño sufre de estreñimiento si sus deposiciones son menos frecuentes de lo normal, especialmente después de tres o cuatro días. Heces duras y secas, dificultad para defecar.

 

Materia fecal líquida en el pañal, o cuando ya va solo al baño manchas en la ropa interior. La deposición líquida puede atravesar la obstrucción del intestino bajo y terminar manchado. Esta señal no es de diarrea, al contrario, tu pequeño está estreñido.

 

Los niños se estriñen porque comen alimentos bajos en fibra, toma mucha leche e ingiere grandes cantidades de queso, yogur y mantequilla de cacahuate, no consume vegetales y frutas.

 

Deshidratación, cuando no recibe la suficiente cantidad de agua su sistema reacciona absorbiendo más líquido de todos los alimentos y fluidos, incluso de los excrementos que están en su intestino. En consecuencia hará del baño con mucha dificultad. También es importante fomentar el hábito del movimiento para ayudar a circular sangre por su sistema digestivo.

 

Evita alimentos que favorecen a su estreñimiento, aumenta su consumo de fibras, dale más líquidos de 4 a 6 onzas mínimo a diario, procura que haga ejercicio, masajea su pancita de vez en cuando por debajo del ombligo y con las yemas de los dedos y, de ser necesario, retrasa el retiro del pañal hasta que sienta cómodo con las idas al baño.

 

Fuente: Kids Health, Medline Plus- Biblioteca Nacional de Medicina de E. E. U. U.