Detecta problemas de visión en tu hijo.

Los padres que pasan más tiempo con el niño son los que tienen que poner atención con aspectos de la salud del bebé. A lo mejor cuando camina un pie se mueve o enchueca y el otro no, hace bizcos cuando ve muy de cerca o no ve cuando alguien lo saluda de mano, no escucha, etcétera.

Muchos recomiendan que desde los tres años los niños se lleven a visitas periódicas con el oftalmólogo pediátrico para que explore a profundidad su vista y calibre su agudeza visual. Aunque no se queje es importante que mantengas como hábito llevarlo, entre más rápido es detectado un problema más rápido se le dará solución.

No lo dejes sentar cerca de la televisión ni otros aparatos como cámaras, tablets, computadoras. Quejarse de dolor de cabeza constantemente, problema para ver de lejos, entornar los ojos para alcanzar a mirar algo detenidamente, dificultad para correr, movimientos torpes, excesivo lagrimeo y escozor en los ojos… Son síntomas que te ayudarán a detectar un problema en el pequeño.

Recuerda es que es importante llevarlo por primera vez a los dos años al oftalmólogo pediátrico para que le dé un chequeo de rutina y en caso de ser necesario ir más veces. No abandones las visitas porque es parte de la salud de tu pequeño.

Fuente: Kids Health, Medline Plus-Biblioteca Nacional de Medicina de E. E. U. U.