Ayúdale a canalizar su energía.

Muchas mamás tienen en casa un pequeño inquieto que todo el día anda para arriba y para abajo, gritando o haciendo rabietas. Muchas de las ocasiones estas situaciones acaban en conflicto ya sea con el niño o entre los padres. Aunque es bueno que tengas un pequeño activo y lleno de vitalidad, también es importante que desarrolle hábitos adecuados y sanos en donde emplee su energía de forma positiva.

 

Emociones como el miedo, sorpresa o alegría le pueden causar tensión, por eso es importante que lo manifieste de una manera diferente. Busca actividades que les ayude a canalizar su energía en los que puedan tener un largo rato en paz, por ejemplo la lectura de un cuento o juegos aptos para su edad.

 

Mantente calmada, esto le ayudará a tu hijo a estar de la misma manera, no explotes ante cualquier situación o te pongas nerviosa. Debes tener mucha pasiencia, recuerda que él quiere imitarte y hará muchas de las cosas que haces. Llévalo a clases de algo puede ser natación, cualquier deporte o salgan al parque a andar en bicicleta.

 

Ten en casa un ambiente relajado para que el niño se sienta tranquilo, a gusto y evites que en cualquier momento explote y haga rabieta o se la pase corriendo por todos lados. Cuando esté tranquilo habla con él sobre lo divertido que se la pasan al estar en momentos de paz.

 

¿Cómo le ayudarías a tu pequeño?