Reprendiendo a tu pequeño.

Muchas veces reprender a nuestros hijos se vuelve más difícil de lo que pensamos, primero, hay que saber el lugar ideal para hacerlo y después de decirlo. No se trata solo de regañarlo por lo que hace, debemos lograr que entiendan que está mal y no deben seguir haciéndolo.

 

Estás con amigas o familiares muy interesada en la plática y tu pequeño aprovecha ese momento para comportarse mal, gritar, se vuelve impertinente y no atiende a tu llamado. Él sabe que no le dirás nada porque hay más gente y no te gusta reprenderlo con más personas.

 

Berrinches en el supermercado por todo, si no compras el juguete que quiere, el cereal o lo que sea, se avecina un berrinche de esos en que se tira al piso y comienza a llorar y patalear como si le estuvieras haciendo algo malo.

El momento ideal para reprender es el que él elige, es decir, en donde sea que tu pequeño se esté comportando mal tú puedes hablar con él y decirle que está haciendo mal. No se trata de que grites a los cuatro vientos que tu pequeño es mal portado, simplemente habla con él en voz baja y dile que su comportamiento no es el adecuado que guarde compostura.

 

Habla antes con el pequeño para prevenir este tipo de situaciones, no le pegues ni lo amenaces con hacerlo, puedes castigarle algún juego electrónico, las horas de televisión, las citas de juegos con otros pequeños. El punto aquí es que si él sigue con el mal comportamiento, debes castigarlo de verdad. Así se dará cuenta que mamá no está jugando y que él debe portarse bien a toda costa.

 

Tu pequeño poco a poco identificará los malos comportamientos y dejará de hacerlos.

 

 

Fuente: ABC del Bebé