Mi pequeño aún no deja el biberón.

Muchas mamás se preocupan cuando su pequeño a los llegados dos años no quiere dejar el biberón y es que cada niño es independiente y diferente, lo necesita en menor o mayor forma y dejarlo se convierte en una de las peores tareas a las que se tienen que enfrentar.

 

Cuando el trabajo para que lo deje es tanto, lo más indicado es dejarlo hasta que él quiera dejarlo. Nadie mejor que el pequeño sabrá el momento indicado en que el biberón dejará de formar parte de él. Para este momento es importante que tengas preparados algunos vasos para que pueda tomar leche.  

 

Otra buena táctica es un vaso entrenador que al mismo tiempo le ayudará a dejar el biberón y lo va a preparar para poder tomar en vaso como todo un adulto.  El punto de que el pequeño no quiera dejarlo es que le gusta estar chupando cosas y que le quieres el biberón se puede convertir en un asunto grave. En este caso el chupón podría ayudarte pero después podría ser difícil que lo deje.  

 

Llegada la noche tu bebé querrá su biberón y debes hacerlo. Evita poner bebidas dulces como jugo y bajo ningún motivo permitas que se vaya a acostar con el biberón en la boca. Cualquiera de las dos cosas o la combinación podría ser muy dañina para sus dientes y la otra es que espera tener un biberón lleno cuando se despierte y al ver que no lo consigue puede molestarse mucho y perder el hilo de su sueño.

 

Si estás decidida a que sea de una vez por todas, dale un pequeño castigo y tira todos los biberones a la basura, sigue tus reglas y dale un vaso que le agrade para que tome leche antes de irse a la cama.