La obsesión por el chupón.

Algo que hacemos mucho las mamás cuando tenemos un hijo es comprarle un chupón para que en cierto punto de entretenga mientras llega su hora de la leche o de comer. Darle chupón a tu bebé por las noches o cuando duerme reduce el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), sin embrago este puede ser un hábito difícil de quitar.

 

Conforme crece el pequeño sus ganas de succionar van desapareciendo y busca otras alternativas que reemplacen ese gusto perdido y puede ser un juguete, peluche o simplemente mamá y papá. Es un proceso por el cual debe pasar y es importante que no lo obligues a que lo deje sobre todo antes de cumplir los dos años

 

Lo va a dejar él solo, sí. Normalmente lo usan para consolarse cuando está enojado, aburrido o enfadado. Es su manera de poner una barrera entre los papás y él. Poco a poco y con tu ayuda puede ir olvidando esa costumbre, dependiendo de su personalidad.

 

El uso extremo del chupón puede afectar a tu bebé mucho más de lo que crees, si pasados los tres años tu pequeño no lo deja para nada lo que puede sufrir es deformar la parte dura del paladar o deformaciones como cuando el maxilar superior se desplaza hacia adelante. La respiración, pronunciación o masticación se pueden ver afectadas.

 

Tus estímulos son muy importantes desde el momento en que le das por primera vez el chupete hasta el momento en que decides que es pertinente que lo deje. Haz que lo deje poco a poco, quitarle el chupón en el día y que sólo lo use a la hora de dormir. No apliques castigos, apóyalo mucho en este nuevo paso. Dale mucho amor y comprensión.