Enséñale normas y límites con estos trucos.

Reprenderlo y ponerle límites no tiene que ver con pegarle o alterarlo con gritos. Recuerda que para calmarlo y hacerlo entender que no se hacen travesuras, lo mejor es que estés calmada y le hables de manera que él entienda. Si estás calmada él lo estará.

Explícale qué conductas son las que están mal, no basta con un “eso está mal”. Debes decirle porque no debe hacerlo y qué consecuencias habrá. Deben ser mensajes concretos y directos.

Pide las cosas de manera positiva. Parece que algunos niños entre más sus papás les dicen que no, mayor número de travesuras y rabietas hacen. Habla con tu hijo de manera calmada dile que hable más bajito y que no debe llorar porque no le está pasando nada.

Háganse de un pizarrón en casa donde por medio de imágenes ilustren los actos que no debe hacer para comprenda que están mal. Te resultará difícil decirle de manera tranquila que se está portando muy mal, pero debes hacerlo mamá.

Nunca cedas a sus chantajes, ustedes ya pusieron normas y es bueno hacer que él las cumpla. Mamá y papá no tienen porque doblegarse solo porque el pequeño quiere que las cosas se hagan a su manera. 

¿Están listos, papás?

Fuente: Kids Health, Medline Plus-Biblioteca Nacional de Medicina de E. E. U. U.