El tiempo de castigo.

Lo que hacemos los papás cuando el pequeño se está portando mal es moverlo de la actividad que están realizando y hablar con ellos para dejen de hacerlo. Es un buen método porque están usando la comunicación y dejando la violencia de lado. El niño o niña comprenderán que lo que están haciendo no es lo mejor.

El tiempo de castigo o descanso, no es propiamente un castigo, es más una oportunidad para ayudar a que tu hijo tolere la frustración y cambie su conducta. Dejarlo solo es un tiempo que le servirá para reflexionar de lo mal de sus actos.

Para que el tiempo de castigo funcione, lo ideal es que en cuanto detectes el mal comportamiento, actúes. Que le digas que se está portando mal, trata de estar calmada para que no se altere la situación y hablen de lo mal de sus actos y las consecuencias.

Dos errores de los padres cuando están enojados es hablar mucho o enojarse al punto de que el niño se estresa. Debes regañarlo de manera breve para que también te ponga atención. Velo a los ojos cuando le estés hablando y sé firme con tus decisiones, eso es importante.

¿Cómo es el tiempo de castigo con tu hijo?

Fuente: New York Presbyterian Hospital