Despídete de los berrinches.

Todos los días puede haber un berrinche diferente por cualquier cosa, no conocen límites y creen que hacerlo es lo mejor. La tarea de mamá es organizar al pequeño para que la frustración quede dentro de los límites de su tolerancia la mayor parte del tiempo.

 

Prohibir o pedirle que haga algo que no le resulta agradable debe hacerse con el mayor tacto posible. Aprende a controlarlo en aquellas situaciones donde está enojado o alterado y debes pedirle que haga cosas que no le gustan. especialmente cuando se trata de lavarse los dientes o tomar una ducha.

 

Lleguen a un acuerdo intermedio cuando tenga que hacer cosas que no le gustan como ponerse el suéter antes de salir de casa. Es sumamente importante protegerlo de los cambios brucos de temperatura pero a los niños jamás les gusta taparse, así que debes ponerle chaqueta pero puede llevarla abierta.

 

Tus peticiones, y las de él, jamás deben convertirse en un desafío, de lo contrario ninguno de los dos querrá ceder y vendrá el momento en que tu pequeño explota y hace berrinche eterno.

 

Y cuando el pequeño está en su momento de ira, no intentes discutir con él porque es obvio que no está prestando atención a lo que le dices, no caigas en el enojo y le grites. No hay recompensa ni castigo por hacer rabietas, solo mantén una posición firme ante sus momentos de ira para que entienda que no debe hacerlos.

 

¿Qué haces cuando tu pequeño hace berrinche?

 

Fuente: Baby Center