¿Ceder o no a sus exigencias?

Tu bebé quiere todo lo que hay a donde vas, juguetes de otros pequeños, un helado, dulces, ver la televisión hasta tarde como si fuera adulto y, aunque en casa tiene montones de juguetes, él parece no recordar eso y quiere uno nuevo. Siempre dirá querrá lo que es de otro niño porque no es lo que él tiene.

Desde que nace el bebé pide todo, comida, cambio de pañal, que se le ponga atención, y más, a medida que vaya creciendo va a pedir muchas más cosas que satisfagan sus necesidades reales y caprichos. Siempre que le des todo a tu hijo, va a querer más y más.

Ceder ante lo que pide puede ser muy fácil, ya que el cansancio de sus rabietas o los sentimientos de culpa, pueden hacer que termines diciendo que sí y creyendo que “ya tendrá tiempo para aprender” y para cuando llegue ese “tiempo” puede ser muy tarde.

No lo premies con sonrisas o abrazos cuando haga algo que no debe. Está en la edad que hace cosas muy chistosas todo el tiempo, pero debes saber que hay actitudes que no debe tener y por las cuales no debes premiarlo y protegerlo.

No le prestes atención a sus rabietas porque no ha conseguido lo que quiere, entre más caso le hagas, él pensará que está bien o que mami lo consiente y que por eso puede seguir haciéndolas. ¡No más! Pon límites claros y precisos en cuanto a sus actitudes y que sepa que ni llorando todo el día conseguirá lo que quiere si no es momento.

No temas a hablar de una manera dura, no significa que grites, simplemente, hablar con voz y tono distintos para que entienda lo que está bien y lo que no, sin herir sus sentimientos.

¿Qué tan seguido cedes a las exigencias de tu bebé?